En 1994 el fotógrafo sudafricano Kevin Carter ganó el premio Pullitzer gracias a esta impactante fotografía en la que un buitre parece mirar acechante a un niño famélico. La fotografía fue tomada en Sudán en 1993 y está llena de posibles interpretaciones (el niño sería el tercer mundo, el buitre sería las potencias coloniales y el fotógrafo sería la población del primer mundo que no hace nada por evitar la hambruna). En realidad el buitre estaba esperando que le dieran comida, no estaba esperando que el niño muriera. Carter fue acusado de falsear la foto y recibió miles de críticas por no haber ayudado al niño, limitándose a realizar una fotografía. Incluso se supo que estuvo esperando a que el buitre abriera las alas en busca de un mayor dramatismo. Carter no aguantó las críticas y empezó a odiar a su fotografía a sí mismo por no haber hecho más por el niño. Carter cayó en una profunda depresión y acabó suicidándose sólo 16 meses después de haber sacado la famosa fotografía.
Por cierto, el niño se llamaba Kong Nyong y murió en el año 2008 debido a unas fiebres, paradójicamente el niño vivió catorce años más que Carter.
Los Manic street preachers le dedicaron a Kevin Carter esta canción incluida en su excelente disco Everything must go del ya lejano 1996:

2 comentarios:
Dura y paradójica toda la historia anterior y posterior a la fotografía.
¿Nadie se ha interesado en llevar al cine la historia de este fotógrafo?
Pues me parece que hay una película que aún no se ha estrenado por aquí que narra la historia del grupo de cuatro fotógrafos de los que formaba parte Kevin Carter.
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